El Comercio del Diamante
El 80% de la producción y el comercio de diamante de todo el mundo está en manos de una sola empresa conocida como “De Beers” en su forma abreviada. Tras esta denominación se ocultan pequeñas empresas interdependientes de una corporación colosal que incluye casas productoras de diamantes, sociedades vendedoras y comerciales, así como instituciones y compañías ajenas al comercio de diamantes, por ejemplo, “De Beers Consolidated Mines Limited”, “De Beers Centenary AG” o “Central Selling Organisation” (CSO).

Con tintes peyorativos se habla en ocasiones de un sindicato del diamante. “De Beers” puede describirse con toda propiedad como un imperio, si se quiere reflejar la concentración de poder que ostenta en el comercio de diamantes. Todos los diamantes seleccionados y de valor son enviados a Londres a la CSO. Allí se reúnen en lotes para su posterior venta y se ofertan con un precio fijo. No se pueden hacer fracciones. Sólo tienen derecho de compra unos pocos tallistas y pulimentadores de diamantes acreditados y miembros de la CSO.

En los diez acontecimientos de venta anuales, adquieren la mercancía reunida por la CSO en función de los deseos de los clientes. La CSO sólo suministra piedra en bruto. La venta posterior y repartición del lote tiene lugar por el sistema de compra directa, preferentemente en bolsas del diamante. Existen bolsas de este tipo en Amberes, Ámsterdam, Nueva York y Ramat Gan/Israel, así como en Johannesburgo, Londres, Milán, París y Viena, y desde 1.974 también en Idar-Oberstein / Renania Palatinado (Alemania). Las más importantes con diferencia son las cuatro bolsas del diamante de Amberes, el núcleo comercial de diamantes más grande del mundo. Las bolsas del diamante no son bolsas especulativas en el sentido habitual, sino grandes mercados de diamantes.