Aunque no se debe generalizar, lo cierto es que normalmente el mundo de
las joyas es un universo completamente desconocido e inescrutable para casi
todos los hombres.
Por eso, hemos querido mostrar unos pequeños consejos, para poder
orientar a todos los novios.
Muchos no entienden por qué la elección de un anillo puede
dar tantos quebraderos de cabeza o piensan que cuanto más grande
y espectacular sea, más tiene que gustarle a una mujer. Así
que, ¿cómo puede saber el novio cuál es el anillo
adecuado para su futura esposa? No desesperéis, todo tiene solución
y gracias a nuestros consejos seguro que la elección será
mucho más sencilla de lo que creéis.
Lo primero es saber escuchar, porque seguro que vuestra novia se ha parado
en infinidad de ocasiones delante del escaparate de una joyería
atraída por el brillo de los anillos allí expuestos.
Tomad buena nota de sus sutiles sugerencias (que las habrá y muchas)
y si seguís llenos de dudas emplead un recurso que suele ser infalible
en la mayoría de los casos: haceros cómplices de su mejor
amiga o de su madre que seguro que saben a ciencia cierta cuál
es el anillo de sus sueños.
Una vez que tenéis medianamente claro si le gusta el oro blanco
o prefiere el amarillo, si le encantan los solitarios o las alianzas de
brillantes, es cuando empieza realmente la búsqueda.
Como suponemos que no tenéis costumbre de comprar este tipo de
joyas todos los días, os vamos a dar unas claves para saber cómo
acertar en vuestra elección:
El color tiene una gran importancia en el valor de un diamante, ya que
aunque el ojo a simple vista no lo aprecie (y a ti te parezcan todos iguales),
cuanto más incoloro sea, más pura y valiosa es la piedra.
La pureza es otro de los factores a tener en cuenta. Cualquier grieta
e impureza, por pequeña que sea, restará valor a la pieza,
¡y tú no quieres para tu novia nada más que lo mejor!
¿verdad?
La talla de un diamante es la única característica que
va estrechamente relacionada al gusto de cada mujer. Las hay que prefieren
la talla tipo “baguette”, en forma de pera o talla princesa.
Para este pequeño detalle tendrás que acudir también
a su mejor amiga a no ser que el tema haya salido casualmente en alguna
de vuestras conversaciones y haya dejado entrever sus preferencias...
Y por último, el peso. No es lo mismo elegir un diamante para
un solitario que para una alianza con cinco o siete piezas.
También deberéis saber que si está montado en oro
blanco lucirá más y parecerá más grande que
si la montura es de oro amarillo así que podéis aprovechar
esa conversación sobre el tema para decir lo elegantes que os parecen
los anillos en oro blanco y ver si cuela...
Dicho todo esto estad tranquilos, porque no es necesario que le regaléis
a vuestra novia el anillo más valioso del mercado.
Ella os lo agradecerá igual si vuestro presupuesto no está
para muchos lujos, pero tenéis que hacer un esfuerzo y pensar que
va a ser un regalo para toda la vida y con un simbolismo especial.
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